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Quizá no hayas escuchado hablar nunca del “Principio de Peter”. Pero estoy seguro de que alguna vez fuiste testigo —o incluso protagonista— de aquello que dicho principio postula. Para comenzar a vislumbrar a qué se refiere este tema, partamos del siguiente punto: ¿te preguntaste alguna vez cómo es posible que personas competentes y eficaces terminen sintiéndose estancadas o incompetentes cuando asumen un nuevo rol profesional?

Esa situación puede deberse al mencionado Principio de Peter, un fenómeno (lamentablemente) muy común en el mundo empresarial. En este texto, vamos a recorrer qué es ese principio, qué consecuencias acarrea en el ámbito laboral, y  —lo más importante— qué podés hacer para no caer en esta trampa, y ayudar a otros a que tampoco lo hagan.

¿Qué es el Principio de Peter?

El Principio de Peter —que recibe su nombre de su creador, el pedagogo Laurence J. Peter— es una teoría organizacional que sostiene que, dentro de una empresa, cada empleado tiende a ascender hasta alcanzar su nivel de incompetencia. En otras palabras, el principio establece que los trabajadores son promovidos con base en su rendimiento en su rol actual, no en su capacidad para desempeñar el rol al que aspiran; y esto sigue ocurriendo hasta que alcanzan un puesto en el cual ya no pueden desempeñarse de manera eficaz. En este punto, cesan los ascensos y la persona permanece en una posición donde su incompetencia puede traer consecuencias negativas tanto para ella como para la organización donde trabaja.

Para bajarlo a un ejemplo concreto, pensemos en una persona que es la estrella dentro de su equipo de ventas y, a causa de su excelente desempeño en esa tarea, es designado como líder de su equipo. No obstante, si bien esa persona es brillante a la hora de vender, su capacidad para liderar un equipo y motivar a otros no está a la par de aquella fortaleza. Probablemente, lo que ocurrirá es que será menos efectivo en dicho puesto que en el anterior, y que las ventas de su equipo empezarán a decaer bajo su liderazgo.

Consecuencias del Principio de Peter

Desde un punto de vista individual, encontrarnos en un puesto que excede las capacidades con las que contamos para desempeñarlo puede generarnos estrés y ansiedad. Peor aún, la presión constante que supone cumplir expectativas que —desde una mirada realista— están fuera de nuestro alcance, puede socavar en gran medida nuestra autoestima, afectando así muchas más áreas de nuestra vida que la estrictamente laboral.

Por otra parte, el Principio de Peter no solo impacta sobre los individuos que son “sobreascendidos”, sino que repercute en toda la estructura de una empresa. A nivel organizacional, los hechos derivados de este principio pueden llevar a una disminución general de la eficiencia y la productividad. Se produce un círculo vicioso donde la incomodidad del individuo que ocupa un rol jerárquico que “le queda grande” se transmite a sus subordinados, lo que genera en ellos desmotivación y falta de confianza en su liderazgo. Así es como el ambiente de trabajo se torna, progresivamente, más tenso y menos colaborativo, con lo que los problemas en el rendimiento del equipo se acentúan aún más.

Asimismo, el Principio de Peter también puede afectar a los trabajadores independientes, En este caso, el ascenso hasta el nivel de incompetencia puede manifestarse en aceptar más proyectos de los que es posible manejar de manera efectiva, o trabajos que requieren habilidades que aún no se han desarrollado completamente. Otro ejemplo sería el de una diversificación demasiado amplia o prematura de la oferta de servicios, que se da cuando incursionamos en áreas donde nuestra experiencia profesional no es lo suficientemente sólida.

A esto se le suma que, cuando un freelancer se centra exclusivamente en sus habilidades técnicas, sin desarrollar competencias complementarias esenciales en todo negocio hoy en día —como gestión de proyectos, técnicas de negociación, o nociones básicas de marketing—, eventualmente, podría enfrentar dificultades para gestionar su crecimiento o para vender eficazmente sus servicios.

Estrategias para Evitar Caer en el Principio de Peter

No nos llamemos a engaño: el Principio de Peter es un riesgo del que nadie está exento, y acecha a cada trabajador, sea cual sea la posición que ocupe y la industria donde se desempeñe. Este principio, como acabamos de ver, tampoco discrimina entre trabajadores independientes o aquellos que cumplen una tarea dentro de una organización. Por lo tanto, como absolutamente todos podemos caer en él, deseo plantear una serie de recomendaciones para que eso no ocurra y nuestro desarrollo profesional goce siempre de buena salud:

Autoevaluación y Feedback Continuo

Si bien es cierto que nuestra naturaleza humana nos suele conducir a sobrestimar nuestras habilidades y considerar un ascenso o la asignación de un proyecto importante como una validación externa de que “nos las sabemos todas” (al menos en lo que respecta a nuestro trabajo), antes de que sea la vida la que nos obligue a darnos un baño de humildad a la fuerza, es una práctica muy saludable autoevaluarnos constantemente.

Para eso, tomate un tiempo periódicamente (agendalo, de ser necesario) para responder sinceramente si sentís que te falta dominar algún saber para desempeñar de manera óptima tus responsabilidades profesionales. Como en todo en la vida, aquí también es cuestión de prioridades. Siempre vamos a estar más “flojos de papeles” en algún área que en otra, y es normal que así sea.

Lo importante es identificar cuáles son las competencias que son realmente críticas para tu trabajo, y trabajar en ellas si sentís que no las dominás del todo. Quizá no llegues a ser especialista en todas, pero tener al menos un nivel básico de conocimiento de los saberes clave para tu puesto es una base que te evitará dolores de cabeza innecesarios y te dará claridad para determinar cuáles son los siguientes pasos que deberías dar para seguir avanzando en tu carrera.

Por otro lado, solicitar feedback honesto y constructivo de colegas y supervisores puede ofrecer perspectivas externas que quizá no estés considerando. Esto contribuirá a que puedas identificar áreas de mejora y perfeccionar tus competencias antes de que se conviertan en déficits críticos en un nuevo rol.

Desarrollo y Formación Constante

La clave del éxito en cualquier profesión es muy simple y se resume en cuatro palabras: nunca dejes de aprender. El desarrollo profesional no debe detenerse una vez que se logra un puesto o se alcanza cierto nivel. Participar en capacitaciones, talleres y cursos relacionados con habilidades de gestión y liderazgo puede prepararte mejor para futuros desafíos.

Además, la evolución tecnológica y las constantes transformaciones del mercado laboral hacen imprescindible mantenerse actualizado. Al adquirir nuevos conocimientos y habilidades técnicas relevantes para tu sector, no solo estás mejor equipado para enfrentar esos cambios, sino que también te posicionás como un profesional valioso y versátil. Y esto es sumamente importante en un entorno cada vez más competitivo, donde la adaptabilidad y la innovación son fundamentales.

Asignación Adecuada de Roles

En caso de que ocupes una posición donde seas responsable de promover a otras personas, ese proceso debe basarse no solo en el desempeño anterior del trabajador, sino también en una evaluación cuidadosa de las competencias necesarias para el nuevo puesto. Por eso, antes de ascender a alguien, es imprescindible analizar si posee las habilidades y la capacidad para manejar las nuevas responsabilidades.

En ese sentido, implementar evaluaciones de competencia y simulaciones de roles puede ser una herramienta útil para predecir cómo un empleado podría manejar los desafíos de un puesto más avanzado. Además, implementar la metodología de crecimiento horizontal, que permite a los empleados crecer en áreas donde naturalmente sobresalen, puede ser una alternativa eficaz para maximizar tanto el crecimiento personal como el organizacional.

Por ejemplo, roles como los de especialistas o consultores internos pueden proporcionar oportunidades para que los empleados se destaquen en sus áreas de expertise, sin tener que gestionar equipos. Esto les permitirá profundizar en lo que realmente les apasiona, sin la presión de tener que asumir roles de liderazgo en los que quizá no están interesados.

Promoción de una Cultura Organizacional Saludable

Fomentar una cultura organizacional que valore la transparencia y el crecimiento personal es imprescindible para contrarrestar el Principio de Peter. Todo negocio que aspire a crecer, y a proporcionar oportunidades de crecimiento, debería crear un ambiente donde la comunicación abierta sobre aspiraciones de carrera, fortalezas y limitaciones sea la norma. Para lograr eso, una buena opción es implementar evaluaciones de desempeño regulares que no solo se enfoquen en la evaluación propiamente dicha, sino —sobre todo— en la discusión y planificación de la carrera a largo plazo.

Conclusión

Finalmente, podemos decir que la gran clave para evitar caer en el Principio de Peter se resume en una palabra: honestidad, para con vos mismo y para con los demás. Antes de decir que sí a un rol de mayor responsabilidad, tené bien claro qué se espera de vos y hasta qué punto estás dispuesto a trabajar en las áreas que no son tus puntos fuertes. No hay nada de malo en decir que no si tus intereses son otros. De nuevo: cada uno sabe lo que quiere en la vida (o sería recomendable que lo supiera 😉) y solo vos sabés qué es lo que deseás para tu carrera profesional.

Por otra parte, quiero cerrar este texto con una nota optimista y decirte que el principio de Peter no tiene por qué afectar tu carrera si tenés confianza en vos mismo y te dedicás a trabajar en aumentar tus fortalezas. No hace falta que hagas planes muy ambiciosos (que suelen ser los más fáciles de abandonar): aquí, como en otras situaciones de la vida, la clave está en la perseverancia y en dar un pequeño paso cada día.

Y, por último, si te reconociste en lo que expuse aquí acerca del Principio de Peter, no te sientas mal. Al contrario, tomalo como un valioso aprendizaje y un gran impulso para ya no volver a pasar por esa situación. Recordá siempre que, si mantenés el foco en tus verdaderas capacidades y aspiraciones, te será más fácil evitar las trampas del éxito aparente y construir un futuro profesional que realmente refleje quién sos y a dónde querés llegar. Y, si necesitás ayuda con tu estrategia de marketing digital a lo largo de ese camino… ¡no dudes en contactar al equipo de Wilko Marketing!

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